Días internacionales

Hoy 17 de mayo celebramos en todo el mundo el Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia. Una jornada más que debemos traducir como llamada a la generosidad, a la inteligencia y a la sensibilidad.

De nuevo, el calendario nos invita a recordar una fecha “contra”, a reflexionar sobre nuestra naturaleza y nuestro comportamiento. Y sobre todo, a concienciarnos acerca de la necesidad de convivencia entre distintos que exige la pervivencia del ser humano en nuestro planeta.

Si echamos la mirada atrás, podemos comprobar que los conflictos bélicos más cruentos han sido consecuencia de disparidades. Guerras de religión, enfrentamientos por la supremacía racial, por defender una única e incuestionable causa. Siempre ataques al distinto, al que piensa, actúa o siente de manera diferente.

Quizá debamos entender que la verdadera riqueza de la humanidad, el factor que nos hace avanzar es precisamente esa heterogeneidad que lleva al debate, y de su mano, al progreso.

Apreciemos por tanto la enorme variedad de razas, pensamientos, gustos y opiniones de personas y pueblos como motor para alcanzar una sociedad más justa e igualitaria.

Y acabemos con los días “contra” porque hayamos eliminado su razón de ser. Borremos del calendario el Día internacional contra la agresión infantil, el Día mundial de toma de conciencia del abuso y maltrato en la vejez, el Día internacional contra la explotación y tráfico de mujeres o el Día internacional contra la discriminación racial.

Para terminar y cambiando radicalmente de asunto, no quiero dejar de mencionar un Día internacional de una naturaleza bien distinta, que conmemoramos mañana, 18 de mayo: El Día internacional de los museos.

Porque junto a las jornadas de denuncia están los días de celebración. Y en mi opinión, es motivo de alegría y reconocimiento que los seres humanos seamos capaces de valorar en su justa medida la conservación y protección de nuestra cultura, nuestro infinito conocimiento, el recuerdo de los logros y la memoria de los errores cometidos. Para intentar al menos no volver a reproducirlos.

 

Eva de Anta

Concejala de Cultura

Ayuntamiento de Arrecife

 

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